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Pianista.

Posted on 3:02 by Kiros | 10 comentarios

Un piano en un rincón da vida a esta habitación, tan efímero... A veces siento que puedo volar...
Belleza escondida detrás de ventanas luminosas, reflejos dorados que iluminan mis mañanas, sonrisas donde se ahogan los lamentos, virtud aparente, terreno por explorar (...)

Despierto empapado, fantasmagóricas formas rondan mi mente aún, mi respiración todavía entrecortada intenta amainar mientras que mi cabeza, ausente, intenta discernir a través de la penumbra qué es este lugar. Me incorporo vacilante y, con el primer paso, la vieja madera que recubre esta habitación empieza a crujir de misteriosa forma, sonido que me acompaña a cada paso que doy y que me hace preguntarme que rumbo debo tomar. Cierro los ojos, inspiro y acto seguido exhalo, vuelvo a inspirar, mis pulsaciones se van normalizando, decido proseguir y, en un momento de valentía, decido adentrarme a través de la puerta que franquea estas cuatro paredes. Avanzo despacio, precavidamente, intentando racionar los pestañeos, expectante cual serpiente calcula el momento exacto en el que se lanzará mortalmente sobre su presa, la diferencia es este presagio que me hace sospechar que esta vez yo no soy la serpiente.

Detengo mis pasos, cada músculo de mi cuerpo contraído por la tensión parece entrar en un estado de profunda relajación, mis ojos se cierran buscando agudizar mis sentidos a la par que mi mano busca una pared donde hallar reposo. En ese mismo instante, por mí oído empiezan a desfilar un sinfín de notas, notas que de forma ininteligible me hacen dar un paso, luego otro y así sucesivamente buscando inconscientemente el origen de aquellos acordes, ¿lo escucháis? jamás escuché melodía más bella, indescriptible, inenarrable...

Mis pasos se detienen, mis ojos se abren y con una calma contemplativa observo el esotérico lugar en el cual me hallo, un candelabro postrado en el centro ilumina tímidamente el corazón de la sala, un pequeño y gastado sillón rojo lo acompaña, al cual me dirijo de forma instintiva y en el cual inconscientemente me siento. Paralizado y sobrecogido, fijo mi mirada en una de las oscuras esquinas donde entre las sombras, el enigmático pianista hace del momento un sueño del cual jamás quiero despertar.


-Kiros-


El lienzo

Posted on 4:24 by Kiros | 1 comentarios

Redacto estas líneas mientras me pregunto sobre lo que es justo y no es justo en esta vida, muevo mi pluma al compás de una lágrima que recorre libremente mi rostro, para acabar precipitándose en la más absoluta de las oscuridades. Miro a mí alrededor y, entre la penumbra de la habitación, logro distinguir las formas de aquellos cuadros que componen el álbum de fotos de mis recuerdos.

Cierro los ojos y acaricio suavemente el muro de hormigón que compone una de las cuatro paredes que dan forma a este misterioso habitáculo, deslizo mi mano por la fría superficie no sin preguntarme con cierta melancolía el por qué estos muros albergan tanto misterio y, a través de su enigmático tacto hay una sensación que logro distinguir y, como no, la plasmo sobre este lienzo que hace las veces de papiro o de puerta al corazón.

Miro por la ventana, la noche envuelve la ciudad y un mar de estrellas decora elegantemente el cielo, cuya luz, como si de una sinfonía de luciérnagas se tratase, baila solemnemente con la Luna.

Vuelvo sombre mis pasos y poso mis ojos sobre una pintura que ocupa una posición predilecta en este lugar, la observo durante unos minutos en un silencio sepulcral. Cierro mis párpados y, por mi mente, empiezan a desfilar un sin fin de imágenes, de momentos e intuitivamente me dirigo a por mi pluma, no sin antes arrancar este trozo de papel y empezar a escribir sobre uno nuevo:

No hay palabras capaces de expresar lo carentes de sentido que estarían estas letras si tu no estuvieses aquí. Eres la inspiración que mueve mi pluma, la calma en la tempestad, quien me guía cuando mis pasos se pierden, pero también la única que los sabe encontrar.

Kiros


La Sombra.

Posted on 1:14 by Kiros | 0 comentarios

Tac Tac Tac, resuenan sus pisadas en medio de la penumbra, una gota de sudor frío atraviesa su frente y recorre su rostro, sus ojos, retrato del más espeluznante terror, miran desesperadamente por encima de su hombro, quizás con la remota esperanza de no ver a aquella fantasmagórica sombra que le acecha. Su respiración, acelerada y entrecortada, busca bocanadas de oxígeno en mitad de la noche, oxígeno que puede que le empiece a escasear, pero él disipa todos estos pensamientos de su cabeza e incansablemente, sigue con su sinfonía de pisadas que se pierden por un estrecho corredor del casco histórico de la ciudad.

Tuerce por una perpendicular y se desliza rápidamente hasta llegar al centro de una pequeña plaza, donde se detiene mientras examina exhausistamente cuanto tiene alrededor. Tras una breve pausa de apenas unos segundos, decide continuar en dirección Norte, no sin antes comprobar como su perseguidor se acerca peligrosamente, cada vez más cerca de echarle el guante.

Durante cinco eternos minutos avanza calle tras calle hasta llegar a una arboleda, donde sin dudarlo, se adentra perdiéndose entre la vegetación, dejando atrás aquel laberíntico conglomerado de hormigón. Rápidamente se oculta en un escondrijo entre unos matorrales y espera a que todo pase agazapado en las sombras, sosteniendo entre sus manos una foto.

En el reverso de la misma, alcancé a leer: "te quiero".

Kiros


Recortes en la pared

Posted on 2:10 by Kiros | 4 comentarios

Las luces se apagan, el silencio se propaga y él no es tan temerario como para osar perturbar esa tensa quietud. Levanta la cabeza, mira a su alrededor agitado, como intentando buscar algún detalle que le pueda aportar alguna información acerca del lugar donde se encuentra, intentando mirar mas allá de la oscuridad que le rodea. Entonces, es cuando él se da cuenta de que el sitio donde se encuentra no es para nada desconocido, si no que nada más lejos de la realidad es aquella habitación donde tantos recuerdos e historias hiló.

Miro las frías paredes a la par que paso mi mano suavemente por su hormigón lleno de remembranzas. Recuerdo cuando empecé a decorar esta habitación hace prácticamente un año, parece todo tan lejano(...). Arranco cuidadosamente todos los recortes que estampan esta habitación y los deposito bajo un cofre de siete llaves, bueno, todos excepto uno, tan solo dejo aquel que vale pena, un dibujo donde dos jóvenes se besan, como si nada más importase, como si las ilusiones bailasen solas.

Salgo de la habitación, cualquiera que mirase podría observar una vez más a aquella figura absorta en sus pensamientos deambulando por las calles de esa enigmática ciudad. Sigo caminando y encuentro un gastado banco de piedra, me siento a observar y, como siempre, la calma que se respira en este lugar trae paz interior. Miro el reloj, las manecillas avanzan con parsimonia, Tic-Tac, dos segundos menos para volver a verte, como me haces falta...

Sin más me recuesto sobre la fría piedra, cierro los ojos y antes de que me termine de apoderar el sueño, aparece tu imagen en mi mente a la par que de mis labios se escapa un "te quiero".

Kiros

Baile nocturno.

Posted on 21:24 by Kiros | 2 comentarios

Domingo, 7 de Noviembre del año 2010.

La noche se cierne sobre la ciudad, los edificios se emergen desde la jungla de asfalto dibujando sombras fantasmagóricas en el suelo, como si de extrañas figuras se tratasen al acecho de un despistado viandante. Una suave brisa sopla, armonizando con su silbido el silencio y la quietud que emite este incógnito lugar.

Tiempo ha pasado ya desde que el último visitante hizo acto de presencia aquí, su salida, sin pena ni gloria se debió al mero hecho de que esta ciudad le quedaba demasiado grande, no obstante, el devenir de los días, de las semanas y de los meses, lo único que hizo fue demostrar que aquel visitante no era digno de permanecer aquí, la exclusividad de este lugar radica en la capacidad del visitante en valorar donde está.

Una vez más, la ciudad contempla como su enigmático habitante avanza con una naturalidad sublime por los ahogados corredores que ésta esconde, una vez más, transito en la penumbra, abstraído en mis pensamientos y con la mirada al frente, escrutando con delicadeza las sombras, controlando que sucede a mi alrededor y por supuesto, disfrutando del paseo nocturno.

El silencio que se respira en este lugar siempre da que pensar, dicen que cada  persona es esclava de sus palabras y dueña de sus silencios, dicen que más vale cerrar la boca y parecer idiota, que abrirla y demostrar que lo eres.  Yo me pregunto el por qué, el por qué las personas tenemos tanto miedo a decir lo que pensamos y especialmente lo que sentimos cuando verdaderamente tenemos algo que aportar. ¿Miedo al rechazo? ¿Al fracaso tal vez....?.

Sigo caminando y me encuentro con una flor marchita a la luz de una farola, me siento a observarla con una sutil curiosidad , ha perdido la mayoría de sus pétalos, sin duda alguna el tiempo le ha pasado factura, el tiempo y la soledad, puesto que aunque otras plantas se paren a admirarla, aunque esta flor esté rodeada de tierra, de vegetación, de asfalto, de cemento y de edificios, la triste realidad es que ella está sola.

Sin más, decido continuar mi camino hacia aquella privilegiada habitación en la cúspide de la ciudad mientras que una suave lluvia cuyas gotas acarician mi tez con una suavidad etérea empieza a atravesar la noche; sonrío hacia mis adentros...

Desde aquí observo pausadamente el paisaje que se manifiesta bajo mi figura, de fondo se escucha un hilo musical que es tan solo interrumpido por el sonido de las gotas precipitándose contra el cristal, me apetece bailar... Alzo la vista y pierdo la mirada a través de la ventana, ¿bailamos?.

Kiros

La estación

Posted on 18:18 by Kiros | 1 comentarios

Si pudiera, no dudaría en volver atrás, haría retroceder el reloj y pararía en el momento en el que tú estabas en aquella estación de la cual dudo mucho que me pueda olvidar en el resto de tiempo que le quede a mi finita existencia. Recuerdo cada detalle como si los hechos se estuviesen resbalando de mis manos en este mismo instante, me veo reflejado en el cristal, sonrío, cualquiera que me viese podría decir que soy feliz...


-Eras –dice una voz dentro de mi cabeza.

-Cállate –pienso de forma tajante.

Recuerdo que el Sol brillaba, brillaba con fuerza, lejos quedaban esos días donde si había brillado no era por otro motivo que no fuese su ausencia, la suave brisa acariciaba mi tez y mis ojos se perdían en el horizonte, soñando, imaginando, deseando. Recuerdo que las ilusiones las llevaba a flor de piel, al igual que mis sentimientos. Nada podía salir mal, era un sueño hecho realidad, mi Edén.


Dejar tu felicidad en manos de una persona, es un juego muy peligroso, un arma de doble filo que seguramente te acabe cortando, pero esta vez era distinto, lo palpaba a cada segundo, ¿por qué no darle una segunda oportunidad al amor?, me pregunté durante días.


Dicen que quien no arriesga no gana, que si no juegas, no hay opción de ganar, por eso mismo, decidí confiar en lo que sentía, decidí confiar en aquella flor que sin lugar a dudas, era el ejemplar más especial y bello que cierto niño se había cruzado en su escueta vida.

Navegué sin límites por aquellas aguas a las que comunmente se les llama "felicidad", y eso te lo debo a tí, te mentiría si te digo que me arrepiento, te mentiría si te dijese que no lo repetiría.

Por desgracia, todo navegante, se tiene que enfrentar a duras tormentas que hacen crujir las cuadernas de sus navíos y provocan una lucha incansable en el intento desesperado de mantenerse a flote y es que en esta difícil travesía, de vez en cuando, se acaba desembocando en un mar de dudas y no siempre somos capaces de encontrar aquel deseado océano de respuestas.

Quizás, la lucha más dolorosa, sea la que se produce en aguas turbias de traición, siempre es duro que te traicione un amigo, pero...¿quién se espera que le traicione el ser amado?.

Muchas veces, nos vemos envueltos en batallas que han aparecido sin más en nuestra vida, batallas que entran sin llamar a la puerta y de las cuales no siempre se sale victorioso. Dicen, que más vale morir de pie que vivir de rodillas, yo me pregunto estimados lectores/as: ¿hasta que punto sacrificariáis vuestro orgullo por amor? ¿Hasta que punto se puede amar a alguien o a algo? ¿Hasta que punto un hecho es capaz de cambiar tantas cosas?

Recordando...abro los ojos y me veo una vez más en aquella estación. La diferencia es que está vacía, no estás tú. Miro desconcertado a mi alrededor, pero lo único que soy capaz de atisbar son las paredes frías del recinto bajo la capa de luz grisácea que se filtra a través del cielo, alzo la vista completamente, pero no encuentro el Sol.

Me levanto y titubeando, me acerco con un paso tembloroso al borde del andén, miro hacia la izquierda y lo único que puedo ver son recuerdos, recuerdos que jamás podré borrar de mi mente, recuerdos de felicidad que tú provocaste. Despacio, voy girando la cabeza con miedo a lo que me voy a encontrar en el otro extremo, pero grande es mi sorpresa al ver que no hay nada, solo una vía, raíles y traviesas, que paradójico.

Resignado, vuelvo sobre mis pasos y me sitúo una vez más en aquel banco, el cual ha sufrido la mella del tiempo. Hundo la cabeza entre mis rodillas, grito, maldigo, lloro, sonrío, miro al frente y recuerdo cuanto quiero a aquella flor, recuerdo lo mucho que la extraño y recuerdo las ganas que tengo de volver a ser aquel niño especial en la vida de aquella dama.

- ¿El siguiente paso? –dice otra vez la vocecilla de mi cabeza.

Ante mi duda, ante mi falta de fuerzas, guardo silencio durante unos minutos.

- No lo sé Juan –respondo, mientras una lágrima brota en mis ojos y resbala por mi mejilla.






(Gracias por el dibujo Sora) ^_^

Imperfecto

Posted on 23:18 by Kiros | 1 comentarios

Había una vez un niño, que se acercaba cada día a visitar a la flor más especial del bosque de los alrededores de su pueblo. La flor y él hablaban durante horas y él sentía que volaba, quería muchísimo a aquella flor y no había día que no pensase en estar con ella, para regarla y para protegerla, para escucharla y para apoyarla en su soledad. El niño, soñaba con hacerse una casita en el claro de la flor, o, en su defecto, trasplantarla en su jardín, en cualquier caso, soñaba con que aquella flor, fuese feliz, muy feliz, y que nunca más volviese a estar sola.

Durante meses, el niño, se acercaba religiosamente cada día, y cuando se marchaba, no pensaba en otra cosa que no fuese en volver verla. Eran inseparables, juntos, según cuenta la leyenda, eran invencibles.

Llego un día, que el niño no fue, y la flor, se entristeció mucho, le dolió enormemente que el niño no fuese a visitarla. La flor, tuvo problemas con el viento e incluso con algún animal que intento lastimarla y de hecho, lo consiguieron.

El niño se acercó, y la flor, miro feliz, pero éste, la recriminó por no haber tenido más cuidado. La flor pensó que lo que le había pasado, era fruto de la ausencia del niño, pero...ella no replicó, era una flor realmente dulce que siempre miraba por los demás y no quería herir los sentimientos del niño.

El niño se siguió acercando, pero las lluvias y el mal tiempo no permitían que se quedase con ella horas y horas como antaño, menos mal que la época de lluvias pasaría pronto y todo volvería a la normalidad.

El niño la echaba muchísimo de menos, la necesitaba enormemente, pero no podía quedarse todo el tiempo que quería, entendía los motivos y convivía con ello, pero eso no quitaba que la añorase cada segundo que pasaba.

Un día, el niño, obró muy mal y fue muy duro con ella, como esa extraordinaria flor no se lo merecía, y sin querer, le dio un golpe a la florecilla mientras se levantaba. El golpe le dolió mucho a la dueña de los pétalos de porcelana, pero no le dolió físicamente, le dolió en su corazón.

El niño, al ver lo que hizo, le pidió disculpas una y otra vez, repitiéndola que la quería mucho y que no se había dado cuenta, prometiendo ser más cuidadoso.

Cuenta la leyenda, que aquel niño, está tan profundamente enamorado de la flor que haría cualquier cosa por ella, que le dedicaría y daría su vida sin dudarlo. Cuenta la leyenda, que aquel niño, solo quiere la felicidad y el bienestar de la bella dama del bosque, cuya compañía, es el paraíso del chiquillo. Cuenta la leyenda, que el niño, reza cada noche para que la flor esté bien, sana y para que nunca más sufra. Cuenta la leyenda, que el niño, se culpa y castiga a cada minuto por hacer daño a su amada. Cuenta la leyenda, que el niño, fue el escritor de esta leyenda sin final, sin final, puesto que dejó el escrito a medias y salió a su encuentro, salió, a escuchar lo que aquella flor, la dueña eterna de su corazón, le tenía que decir.




(Gracias por el dibujo Sora) ;-)




Desde lejos

Posted on 21:18 by Kiros | 3 comentarios

Susurra el viento por las calles vacías y angostas, ciudad oscura donde la calma se ha hecho lugar
entre la premura. ¿Qué le pasó? ¿El paso del tiempo le dejó mella? ¿Qué es lo que esconde bajo el manto de asfalto? ¿Por qué siguen erguidos con su mirada imponente aquellos grisáceos edificios? ¿Hace cuanto que no sale el sol? Y...¿por qué, por qué está vacía?

Creo que quizás nadie acostumbró a vivir en ella, quizás simplemente era lugar de paso o puede que no fuera más que un proyecto inacabado.

Cuanto más la observo, más natural me siento caminando por sus ahogados corredores, hace tiempo que comprendí que en esta ciudad solo hay un habitante y pese a todos sus defectos, este ácido lugar no deja de resultarme enigmático, cada paso que doy me incita, empujado por una misteriosa fuerza, a adentrarme cada vez más en la frondosa jungla de cemento gris. Perdí la cuenta de cuando se cubrió el cielo con el manto negro, no sé cuanto hace que llueve ni tampoco sé cuando parará, pero lo que si sé es que la lluvia limpia hasta los lugares más profundos de este peculiar lugar.

¿Y que hay?

-Silencio

Silencio que trae calma, calma que se adentra hasta en el alma más inquieta. Todo está bien, aquí
todo estará bien, aquí estoy bien. Me limito y limitaré a observar el horizonte desde la más alta de las construcciones, con el temple y la razón que me ha otorgado el día tras día.

Desde la lejanía se puede observar una silueta que desde su privilegiada habitación en la cúspide de la ciudad, pasa el tiempo observando avezádamente el laberinto que se emerge bajo su figura, una silueta que cuando cae la noche...miento, aquí siempre es de noche.

Kiros





Rumbo a...

Posted on 2:43 by Kiros | 2 comentarios

¿Sentiste tú también estimado/a lector la decepción de aquel que esperaba encontrar tesoros en esta vida y solo logró hallar cofres vacíos?
¿Pensaste tu también que el peso de la injusticia caía sobre tus hombros y que tu voz era apenas un leve susurro entre los griteríos de aquellos que la habían reclamado?

Y sin embargo, el capitán de un barco no se siente engañado cuando el mar le golpea con toda su furia, ni tampoco cree que ha recibido un trato injusto por parte de su navío cuando este acaba por ceder ante la tempestad.

No, un buen capitán centra sus esfuerzos y lucha incansablemente por mantener su barco a flote, por cabalgar sobre las olas en un desesperado intento de seguir el rumbo y alcanzar aquel puerto con el que había soñado al zarpar.

Un destino, un rumbo...

¿Acaso alguna vez te marcaste un destino, un rumbo? ¿Te has sumido a las mareas de tu corazón para preguntarte qué quieres hacer con tu vida, con tu navío?

No tiene sentido afrontar las tempestades si no existe un destino por el cual merezca la pena luchar. En ese caso, lo mejor es no zarpar y guardar tus velas para vientos mejores que no las hagan gemir ni las desgarren.

Pero si decides empuñar el timón con la férrea decisión de seguir un rumbo marcado, con la firme intención de llegar a ese legendario puerto, entonces tu navío estará dispuesto a afrontar los vientos huracanados y las más peligrosas tormentas, sin importar el crujido de las cuadernas y con la plena confianza de que el restallido de las velas soportará la violencia del viento...

¿Qué quieres hacer con tu vida?

No, no me digas que es tarde para eso...
Nunca es tarde para darle un rumbo a tu navío.

¿Qué quieres hacer con tu vida?

Respondiéndome a mí mismo, os diré que no han sido escasas las noches en las que me he formulado esta pregunta recostado en la cama de la habitación de Kiros, no han sido escasas las tardes en las cuales desde la sombra de aquel árbol citado en mi anterior entrada me he preguntado por mi rumbo.

Sin duda alguna, cuando llegue al final, me gustaría haber invertido mi tiempo en algo de lo que no me arrepintiera con el paso de los años.

Citaré un famoso proverbio asiático:

Si un problema tiene solución ¿de qué te quejas?
Si un problema no tiene solución ¿de qué te quejas?

Kiros

I'm Kiros

Posted on 1:17 by Kiros | 0 comentarios

Día 4 de Mayo del año 2010

El buen tiempo empieza a dejarse ver, los tímidos rayos de Sol que nos han estado envolviendo ya no son tan tímidos, atrás quedan estos meses donde el frío calaba tan hondo que no solo congelaba las ideas. Después de este temporal el árbol sigue en pie expectante y con la esperanza de que por fín llegue el buen tiempo.
Cada vez que lo veo implacable ante el paso del calendario siento una profunda admiración, la experiencia hace de él un ejemplar fuerte y robusto, contundente contra el temporal, contundente consigo mismo, contundente ante el paso de los años, aunque sabemos que el tiempo nos acabará pasando factura a todos/as.

El horizonte se torna borroso bajo la sombra alargada de un árbol prácticamente desnudo rodeado del faldón verdoso y florido de la primavera. Su viejo tronco es mi respaldo y sus raíces aquella base desde la cual me siento y me sumerjo en mi interior cual lector se sumerge en un libro mientras recorre avezadamente sus páginas.

A la espera de, solo me queda sonreir y seguir preparándome, intentando ser un poco mejor cada día que me levanto.

Kiros

El profesor error

Posted on 17:00 by Kiros | 5 comentarios

En esta vida cometemos errores, pecamos de ilusos o simplemente en muchos casos, no estamos preparados para afrontar, vivir/involucrarnos en determinadas situaciones.

Dicen que no hay mejor profesor que el error, no sé si será verdad, puesto que las verdades absolutas desde mi punto de vista, no existen, pero es sin duda una muy buena forma de aprender, a base de caídas, uno/a fortalece su condición y se prepara para los próximos acontecimientos que se le presentarán en su vida.

Desde que somos unos/as críos, nos otorgan una educación y vamos a una escuela donde nos enseñan conocimientos generales básicos. Después, está en nuestra mano el seguir preparándonos y adquirir los conocimientos que veámos convenientes, también está en nuestra mano el crecer como persona, el madurar.

Hay gente que madura antes, gente que madura después, pero personalmente creo que la vida es un proceso de maduración constante, siempre hay algo que aprender y algo en lo que mejorar, puedes tirarte años sin aprender gran cosa y en unos meses aprender lo que no has aprendido en esos años, pero sin duda, a lo largo del tiempo los acontecimientos te enseñan de cara al futuro.

Las personas, deberíamos de psicoanalizarnos más frecuentemente, analizar nuestros errores y el por qué de nuestras conductas, nuestros actos y nuestros problemas.

Hace algún tiempo, yo pequé de iluso, de crío, me dejé llevar por cosas infantiles, no dí sentido a la confianza y antepuse en todo momento los sentimientos a la razón, sí estimado lector, pequé de iluso.

Diré con total seguridad, que hace unos meses, daba pena, me da vergüenza el comportamiento que tuve, por eso mismo, he centrado todos mis esfuerzos en mejorar, identificar errores y trabajar sobre ellos para erradicarlos.

No os diré que es tarea fácil o que simplemente es como lo escribo, la verdad es que por el camino he dejado un rastro de idioteces, pero por suerte, su número ha ido disminuyendo de forma muy progresiva.

Sé que sois bastantes los que me leéis, y seguramente la mayoría no me conozcáis ni tendriáis contacto conmigo por aquella época pero ya os confirmo lo que os he escrito, era el perfecto ejemplo de como ser un inmaduro.

Hace un tiempo, me dejó una chica, con ella estuve año y medio apróximadamente, ella me decía que cambiase, que mejorase, que madurara. Tristemente, no supe reaccionar hasta que ella se hartó y me dejó.
No se si dicha persona llegará a leer esto, pero en cualquier caso debo disculparme, siento no haberte escuchado ni haber estado a la altura, no estaba preparado, pero gracias a tí, he sabido dejar atrás muchas de mis carencias, he podido corregir muchos de mis fallos y he aprendido a estar a la altura. Sí, a buenas horas Kiros.


Con esto quiero deciros, que los errores están para que aprendamos de ellos, que nuestros fallos son nuestra responsabilidad y que en este constante aprendizaje, no debemos pecar de ilusos más de la cuenta, nuestro mayor peligro somos nosotros mismos, de vez en cuando lo olvidamos.

Kiros

El viaje

Posted on 2:01 by Kiros | 0 comentarios

Hace unos 70 días, emprendí un viaje díficil, un viaje que pensé que acabaría conmigo por un camino que veía realmente imposible, tan sinuoso, tan abrupto...

Me arrojaron de un empujón a ese camino y casi sin querer, alzé la vista y alcancé a ver lo que tanto me temía, aquella situación que aparecía en mis peores pesadillas, verme ahí delante, tan solo, con ese camino por delante, me aterré.

Después de lamentar durante unos días mi desdicha, me puse de pié y aún temeroso, empecé a andar mirando hacia mis espaldas constantemente por si alguien me seguía, no me veía capaz de recorrer lo que se avecinaba solo, pero no venía, no venía y tenía que seguir andando por lo tanto es lo que no me quedó mas remedio que hacer. Las jornadas eran duras, el frío pegaba muy fuerte, constantemente había lluvia, una lluvia fina y amarga que conseguía sumirme en mi soledad.

Sí, realmente esos días fueron horrendos e intento olvidarlos, pero quizás sea gracias a ellos que poco a poco, mi paso se fue haciendo más firme, cada vez tenía más claro que el camino lo tenía que hacer solo y progresivamente fui mirando menos hacia atrás. La dificultad del camino me llevó a mirar en mi mismo lo que tenía y tirar de ello para no flagelar, me llevó a superarme a mí mismo, sacar lo mejor de mi persona y hacerme un poco más fuerte a cada jornada de viaje que pasaba.

Hace muy poco, encontré una roca en el camino, me senté y miré hacia atrás, pero esta vez no buscaba a alguien, no, esta vez quería ver el camino recorrido y sí, ahí estaba todo lo que habia caminado y con tan solo esa mirada, me sentí muy orgulloso de mi mismo. Sí, yo había pasado por ahí, por todo aquello con lo que creí que no podría, superando mis miedos y potenciando mis cualidades.

Cuando me levanté, sonreí para mis adentros, "eres más fuerte, estás mas preparado, eres mejor"
Seguí el camino, a un paso tranquilo, relajado tal como soy yo, un chico tranquilo que vive sin prisa, que prefiere ver un atardecer a los flashes de una noche de fiesta, un chico que es más romántico de lo que le gustaría, un chico que odia el superficialismo, superficialismo con el que vió el camino.

Ahora sé que cada persona tiene su camino, con sus dificultades y contratiempos, con sus días de sol y sus días de lluvia pero al fin y al cabo, su camino.

Y este queridos lectores, este es el mío, camino que de una vez por todas me pertenece, camino por el que ando tranquilamente provocando que sucedan cosas en él y camino por el que ya no voy dejando un rastro de infinita amargura.

De vez en cuando, las personas permiten que se junten sus caminos, como cuando se junto el mío tímidamente con el de Noelia para luego anexionarse con el de Noemi, todo fruto del amor, sí, esa palabra tan corta que a veces sentimos tan larga.

Los caminos también van en paralelo, es la llamada amistad, amigos que te ayudan a avanzar cuando no puedes, que te alegran el día y que siempre están ahí si los necesitas.

Creo que soy bastante afortunado, desde aquí puedo ver más caminos, caminos de amigos que de verdad se preocupan por mí, que están ahí cuando los necesito y que a pesar del paso de los años, el tiempo no hace mella en la amistad.

Y es que quién sabe que nos depara el futuro, que caminos se acercarán y cuales se alejarán.

Con esto, quiero decirte estimado lector, que cada uno/a de nosotros emprende el viaje a algún lugar, pero después de todo, cuando al final llegas a dicho lugar, ¿sabes qué vas a descubrir? Que el verdadero lugar era el viaje.

Kiros

Quizás pensabas...

Posted on 2:41 by Kiros | 3 comentarios

Que me enfadaría, que mis sentimientos se tornarían hacia el odio, que no lo comprendería jamás.

Te diré "gracias", ¿gracias por qué?

Por todo, porque he crecido como persona, porque me he hecho más fuerte, porque he sido feliz, porque he descubierto cosas que sin tí no hubiese descubierto, porque me diste algo hermoso, porque conseguiste que no me sientiese solo, porque me hiciste volar, porque si ahora mismo soy quien soy, es gracias a tí.

Gracias por la compañía, por los buenos momentos, por haber estado en los malos, por haber recogido mis lágrimas, por haber cuidado mi corazón. Gracias por haberme dado lo que nunca nadie me regaló, por esos días en Madrid, por ese atardecer en Almería, por regalarme ese pasaje a aquel maravilloso crucero que recorrió mis sueños, gracias por tantas cosas...pero considero que ya sabes de sobra las cosas que te debo agradecer.

Perdón por las veces que te fallé, por las veces que no dí la talla y por las veces que habló por mí un niño inmaduro arrastrado por sus débiles sentimientos. Perdón por lo que tú y yo sabemos.

Creo que más de una persona hoy en día se encuentra con una tormenta en su interior, puede que sean tormentas distintas pero al fín y al cabo, son tormentas.

Mucha gente está orgullosa de tí, no eres mala persona, eres sincera y honesta, no deseas el mal a nadie, estás dispuesta a sacar una sonrisa cuando alguien lo necesita, ayudas sin esperar nada a cambio y cuando el día está gris, sabes hacer que el Sol brille. Créeme que tenerte al lado es un verdadero tesoro, para mí desde luego ha sido un auténtico privilegio. Las circunstancias no siempre han sido justas, pero has sabido agarrar el toro por los cuernos, ser valiente y encarar la vida sin temor alguno, por eso tienes mi más profunda admiración.
Sé que tus circustancias actuales no son fáciles, intuyo que se te plantean dilemas complicados, que echas de menos a alguien muy especial por el que sentías una gran admiración y que todo es incierto.

Solo espero que encuentres esa estabilidad de una vez por todas, que la tormenta se acabe y los nubarrones que empañan tu mirada se disipen. Te mando mi más sincero apoyo y un abrazo, tu puedes y lo harás, no me cabe la menor duda.

No dejes nunca de brillar.

Kiros

Aquel lugar donde solo cabe esperar.

Posted on 21:38 by Kiros | 2 comentarios

¿Quién no ha sentido a sus espaldas el acecho de sus propias creaciones?

Lo que somos, viene determinado por lo que hemos vivido, las circunstancias que nos han rodeado y por los problemas y dificultades que hemos aplacado, o al menos esa es mi modesta opinión. Problemas, los hay de muchos tipos y colores, aunque posiblemente, los problemas más peligrosos son los que nos creamos nosotros mismos.

Todo esto, me ha llevado a sentarme a pensar y reflexionar detenidamente sobre cual es mi mayor problema, mi mayor preocupación, mi mayor amenaza; ¿los estudios? ahí están, es algo que está en mi mano y que tomarán el rumbo que yo les imponga ¿mi familia? No me va a fallar, me llevaré mejor o peor con ellos, pero ahí estarán, ¿mi operación de rodilla? Bueno, tengo que confiar en que todo salga bien y me recupere sin problemas, preocuparme más solo me va a traer más agonía, ¿mi ex novia? No es un tema que esté en mi mano, hice lo que pude, pero ya sabéis como son los temas del corazón, basta que una de las dos personas no quiera para que no pase nada.


Después de darle vueltas al asunto, como si de una partida de ajedrez se tratase donde cada movimiento tiene la única tarea de priorizar, me dí cuenta de que mi mayor problema, soy yo mismo, soy una hoja de doble filo, problema<->solución.

Creo que si la sombra me persigue, es en realidad porque esa sombra es parte de mí, una sombra que yo mismo he generado y una sombra cuyo peso me corresponde a mí.

He vuelto a mirar el cielo, quizás hoy no sea tan bello o quizás sea yo el que no disfruta igual con su belleza, ya no siento ese flujo cálido de emociones recorriendome poco a poco, puede que esta vez si haya dado el paso, pero...¿realmente importa?

-No

Cierto es, que he estado encadenado en la más remota celda sumido en la más absoluta oscuridad, cadenas cuyos grilletes oprimían mi cuerpo de forma cruel impidiendo que me moviese, impidiendo que levantase la cabeza en una celda cuyo suelo tenía un tacto tan frío que congelaba mi piel con tan solo mirarlo.
Me asignaron una compañera de celda, soledad, que como indiqué hace algún tiempo, se dedicó a mostrarme sus sabias enseñanzas y a mostrarme mis graves errores, me mostró que pese a estar malherido, debía luchar por romper la cadena, cosa que al final conseguí, aunque eso sí, los grilletes siguen en mi muñeca recórdandome quien soy cada día, como si de un oscuro y cruel maleficio se tratase.

No hay dia que dicho prisionero no recuerde su maleficio, quizás pecó de inmaduro e irresponsable, quizás....

Puede que no pueda salir de allí solo, puede que él necesite ayuda aunque rehuya la mirada cuando se lo digan y maldiga de nuevo por lo bajo, puede que quien dictó sentencia sea el que pueda ayudarle, pero él sabe que posiblemente nadie de un duro por él, que el mismo es el único que no se fallará, así que se dedica a mirar por el pequeño resquicio donde entra luz, donde el cielo ya no es tan bello pero donde espera pacientemente a que pase una estrella fugaz.

Kiros

Acompañando a la lluvia.

Posted on 2:09 by Kiros | 3 comentarios

Hora: 01:25 a.m

Lugar: Madrid

La copiosa lluvia arrecia la noche de Madrid, las gotas rasgan el cielo precipitándose desde la oscuridad al vacío para finalmente estrellarse contra la superficie dejando la inconfundible melodía que como si de un resonar continuo en mis oídos se tratase, me hace disfrutar del "paseito" que me queda hasta mi apartamento.

El viento sopla imponente haciéndose notar en la ruidosa ciudad cuyos habitantes no se dejan mostrar, pocas almas se ven en la calle, pocos coches, poca actividad, lo normal con esta lluvia que seguro que trastoca los planes de más de uno pero, desde luego no los míos puesto que bajo dicha lluvia, sumergido en los mas recógnitos lugares de su mente, cualquiera puede divisar a un chico con semblante serio y mirada perdida.

Me encantan estos paseos solitarios bajo el manto nocturno, el tacto de la lluvia, esas abundantes gotas resbalándome por la cara como si de cientos de lágrimas se tratasen y por supuesto con mi fiel escudera soledad guardándome las espaldas, sí, definitivamente me encantan estos paseos.

La ciudad vacía, como me gusta verla así, sin el continuo devenir de personas, las prisas, el ruido... se agradecen estos momentos de paz que alguna vez el caprichoso destino nos regala.

Yo también me siento vacío, creo que por ello hoy he sentido una especial afinidad con mi entorno, soy extraño, será eso supongo aunque últimamente me dicen que estoy cambiando, que estoy diferente, pero en cualquier caso todo está en continúa evolución, a quien no le guste ya sabe donde tiene la puerta.

Sigo caminando sumido en mis pensamientos, sintiendo a las gotas acariciándome la cara y dejando un rastro de agua que me provoca una leve sonrisa, "que absurdo eres Kiros" pienso hacia mis adentros.

Observo los edificios, todo lleno de fachadas y balcones hasta donde me alcanza la vista, pienso en todo lo acontecido y recuerdo la discreta cárcel donde estoy encerrado, creo que ya me estoy acostumbrando y honestamente no sé hasta que punto eso es bueno.

La lluvia se intensifica y me tengo que pasar la mano por la cara para apartar el "río" de mis ojos y entre suspiro y supiro llega otro pensamiento a mi cabeza, estoy creciendo como persona de forma considerable, me agrada, me gusta como soy pero... a su vez no me gusta absolutamente nada la situación en la que me he visto y estoy viendo envuelto.

Llego a casa, entro en mi apartamento y chorreando voy directo al portátil en busca de noticias de Vero, afortunadamente se encuentra bien, que alegría

Me quito la ropa, me tumbo en la cama y me dejo llevar por los distintos caminos de mi mente un buen rato, hasta que me levanto y decido escribir esta entrada.

Saber no es comprender.

Kiros

Deja de soñar para así tus sueños puedas alcanzar

Posted on 14:27 by Kiros | 1 comentarios

Quizás hoy podría hablar de que ayer volví a saltar, o de que recibí la noticia de que me debo operar, quizás podría hablar de demasiadas cosas, pero desgraciadamente hoy ha sucedido algo que ha emborronado todo y ha ocupado el 100% de mi mente.

Es difícil de asimilar que te digan de buenas a primeras: Juan, lo siento pero traigo malas noticias, Verónica está en coma ingresada en el hospital.

Hoy no me da la real gana de escribir al aire, no, hoy no, hoy escribo para tí Vero;

Tú no mereces que te pase todo esto, nunca lo has merecido, todo esto es escoria, lo sé, pero también se que tú eres mas fuerte, que puedes salir adelante, que vas a salir adelante.

Se que la vida no hace más que golpearte una y otra vez, pero también se que llegará el día en el que esos golpes se alejarán y te dejarán en paz.

Créeme que no soy osado al decirte que tú mereces ser feliz y sinceramente, estoy seguro de que llegará el día en el que se pintará una sonrisa radiante en tu cara y durante mucho tiempo nadie se atreverá a desdibujarla, pues no hay cosa mas triste en la vida que ver como muere algo bello.

Si te tuviera que decir una palabra, sería "gracias", ¿Gracias por qué? Por todo Vero, por todo:

-Por existir.
-Por haberme abierto los ojos en más de una ocasión.
-Por tu apoyo incondicional.
-Porque a pesar de que tuvieses un día horrible, tenías los ovarios de decirme ¿Qué te pasa? cuéntame
-Por haberte preocupado por mí.
-Por tu gran sinceridad y honestidad
-Por tu tan extremadamente valiosa amistad.

Necesito pedirte algo Vero y es que salgas adelante, que luches, que seas fuerte, que despiertes del coma y empieces a volar ¿un destino?

Tus sueños.

Kiros

Un mundo, un camino, una vida.

Posted on 14:58 by Kiros | 0 comentarios

La ciudad amanece gris, la lluvia acaricia mi rostro mientras mi mirada perdida busca encontrarse en algún punto del horizonte. El leve susurro del viento ameniza este lugar tan vacío a donde he conseguido escapar un lapso de unas horas.

Tiempo de reflexión, tiempo de hacer balance, tiempo de decidir.

No es un día bonito, como he mencionado, es gris como mi estado de ánimo, me encantan estos días, ves el cielo amenazador, calles vacías, es como aquella calma que precede a la tormenta.

Inútil es buscar culpables, toda persona tiene su culpa, lo más importante puede que sea tener la conciencia tranquila ¿estoy en paz? Pregunta complicada.

Empecé en una cima y fui rodando ladera abajo de forma lenta pero continua, todo lo que sube baja aunque me negaba a asumirlo, pense que yo no caería, que eso no iba conmigo. Una vez empiezas a visualizar el pie de la montaña, te preocupas, es un bofetón a la realidad, intentas frenar de cualquier forma incluso dejándote tu propia piel.

Cuando caes, golpeas el suelo de rabia e intentas volver a escalar de forma desesperada pero cuan grande es tu sorpresa que compruebas que la ladera se ha vuelto resbaladiza, intentas dar unos pasos y te caes al suelo de nuevo, lo intentas unas cuantas veces más, hasta que te cansas y te sientas esperando que la montaña deje de ser resbaladiza y te preguntas por qué otra gente puede escalarla.

Pasa el tiempo y ves que no hay resultado, que la montaña te tira un alud de nieve, que te mira amenazante, imponente, entonces es cuando en un día gris, lluvioso, piensas en estas cosas, te levantas y buscas nuevos horizontes aunque te duela y siempre tengas un recuerdo especial hacia esa montaña, pero quedarse de brazos cruzados viendo pasar el continuo flujo de acontecimientos llamado tiempo no es la solución.

Respiras, piensas que no eres tú el que debe esperar a la montaña, es la montaña la que debe llamarte, te levantas y simplemente, te vas.

Sí, yo siempre querré a esa montaña, ¿me volverá a llamar?



Kiros

Tic - Tac

Posted on 1:43 by Kiros | 1 comentarios

Tiempo, caprichoso regalo y temible castigo, nuestra vida es un continuo "tic-tac" que rige nuestro camino y dicta sentencia llegado el momento, tiempo que mata o tiempo que cura, tiempo de felicidad, tiempo de tristeza, tiempo de reir y tiempo de llorar, tic-tac tic-tac...

Mi tiempo, que valioso es y que poco lo valoro muchas veces aunque, para mí, últimamente el tiempo ha venido de la mano de una fría garra llamada soledad, soledad...otra vieja amiga con la que hacía tiempo que no trataba, pero... no ha sido del todo desagradable el reencuentro pues antaño tuvimos una fuerte amistad que se vió perturbada por una serie de circustancias, llamémoslo amor.

La soledad no es tan mala, ella es fría y peligrosa sí, pero cuando convives con ella te vas haciendo fuerte poco a poco y la torre de nuestra vida, se va construyendo de forma sólida, ladrillo por ladrillo.

Ella te muestra cosas que no has sabido ver en su ausencia, te enseña quien te hace daño, te enseña a descubrirte a tí mismo/a, te hace madurar (toda persona está en continua maduración) y cuando tod@s te fallan, siempre está ahí.

Por suerte, he conseguido hacer las paces con ella y ha accedido a volver a darme lecciones:
Me ha enseñado que yo no soy ningún juguete, pero que soy un poco tonto. Me ha dicho que aunque haya gente que no me valore, yo valgo mucho, dice que ya hice suficiente por demasiada gente y que al que le toca recibir ahora, es a mí, que no puedo pasarme la vida dando y dando.

Me ha confesado un secreto, me ha dicho que una persona que solo se quiere a sí misma, no puede querer a nadie más y que eso no es mi responsabilidad, es la persona en cuestión la que se debería esforzar.

Me ha pedido que piense en mi mismo, que ya he pensado suficiente en mi alrededor, que debo confiar en mí puesto que yo mismo soy la única persona en este mundo que no me va a fallar, no, no me voy a fallar.

Me ha recomendado que no cambie mi forma de ser, puesto que, aunque no guste a una minoría, dice que hay muchísima gente que me quiere y me aprecia y que el fallo no soy yo, seria injusto por todos ellos.

Me ha sugerido que no cierre las puertas a nadie, dice que mi mundo es bello y que cualquiera debería poder entrar, que si se quieren ir de él, que les deje ir, si quieren volver, que vuelvan, pero que por favor, no descuide mi mundo.

Me ha aconsejado que apele a mi nobleza y sin rencor a nadie, tienda una mano a quien me necesite aunque me ha advertido que me ande con dos ojos y que recuerde sus lecciones, ya no soy tan ingenuo.

Me ha susurrado cuan caprichoso es el tiempo y el destino y dice que en mi continuo tic-tac, ella estará ahí siempre que la busque.

Y ahora, sí, es mi tiempo, tiempo raro todo haya que decirlo, pero es un tiempo especial, he dado un paso de gigante, lo noto, ese niño ha quedado atrás y aunque corre detrás mía y a veces logro oír su voz, ya no soy ese niño, no, algo en mí ha cambiado, me noto mas fuerte, mas adulto y esa mi pequeña debilidad, va siendo cada vez menor.

Quizás si haya sido en algún momento un crío inmaduro, ¿quién no lo ha sido algun vez? pero hoy con la cabeza bien alta puedo decir, no, ya no lo soy.

Con este monótono tic-tac, mi reloj de muñeca marca las 03:05 y un suave peso recae sobre mí, aún me quedan cosas por hacer antes de que las sábanas me envuelvan y me hagan volar durante escasas 2 horas y media. Afuera logro oir el austero viento, acompañado de la melodía de millones de gotas atravesando la misteriosa noche de Madrid.

Dedico unos momentos a reflexionar en lo que hay ahora mismo mas allá de los ladrillos de mi habitación, sí, la habitación de Kiros. Después de unos minutos volando por mi imaginación, vuelvo a este cubo y con tan solo la distracción del acelerado compás del agua contra el cristal, torno mis pensamientos hacia ella, a casi 2000 km durmiendo plácidamente en su acogedora habitación, ha tenido una noche desagradable, le dedico una ligera sonrisa y giró mis pensamientos hacia otra chica que se que me necesita, espero que esta noche pueda pegar ojo, merece un golpe de suerte, a su vez, viajo una vez más y de Fuerteventura paso a Barcelona, donde hoy he sido duro con una persona, pero necesito que entienda que engañándose a ella misma no va a llegar a ningún sitio, debe afrontar la realidad y sea cual sea su decisión, yo le respaldaré. Dejo Barcelona y pienso en Vigo, Vigo...la chica de Vigo está online en mi skype y creo que se merece un poco de atención, se acordó ayer de mí con un bonito sms...
Vuelvo a Madrid, suspiro, me levanto, miro por la ventana la gris ciudad que se extiende ante mis ojos, sonrío hacia mis adentros, aquí estoy una vez más, velando el sueño de gran parte de la ciudad, velando la noche de mi mundo...y por unos momentos, me siento orgulloso de mí mismo y de lo que soy.

Kiros

La aventura de...

Posted on 0:55 by Kiros | 4 comentarios

...de buscar trabajo.

Sí, la verdad es que buscar trabajo a día de hoy es una aventura, tienes que pegarte con un montón de leones para entrar en una jungla donde la competencia y la lucha por subsistir es atroz.

Dicho esto, me encuentro felizmente buscando un empleo en horario vespertino con el que pueda compaginar mis estudios de formación profesional y que me permita tener un poco más de autonomía de la que disfruto actualmente puesto que últimamente, ando bastante infeliz y me apetece darle un pequeño golpe de efecto a mi vida.

De momento estoy inscrito a dos webs típicas de búsqueda de empleo online, me he redactado un currículum que dada mi corta edad, mis estudios en curso y mi nula experiencia laboral no es nada del otro mundo, junto con una carta de presentación que no ha quedado del todo mal.

Ya he salido un par de tardes a repartir currículums y aunque la cosa esté mal, voy a intentar ser lo menos pesimista posible y cruzaré los dedos para que me salga algo.

No se la experiencia que usted, estimad@ lector/a, habrá tenido en esta búsqueda si alguna vez la ha tenido, pero en el supuesto caso de que sí haya pasado este trago, coincidirá conmigo en que el asunto es un tanto escabroso.

Lo he pensado mucho y creo que me ayudará bastante a sobrellevar el día a día, aunque no me deje apenas tiempo libre, mantendrá mi cabeza ocupada, algo importante en alguien que vive con las ilusiones en la UCI.

En fin, siento aburriros con estas entradas pero le tengo cierto gusto a hacer este tipo de reflexiones.

Un saludo:

Kiros

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